La utilización del concurso de Acreedores en España continúa consolidándose como una herramienta clave para la recuperación económica de particulares. Así lo reflejan los últimos datos publicados en marzo de 2026, por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), correspondientes al ejercicio 2025, que evidencian un aumento significativo en los procedimientos concursales de personas físicas.
Según los datos oficiales del CGPJ, el número de concursos registrados en España ha mantenido una tendencia claramente ascendente, confirmando el papel estructural que ha adquirido este mecanismo dentro del sistema jurídico español.
Un incremento sostenido en los concursos con cifras históricas
Los concursos de acreedores han experimentado un notable incremento a lo largo de 2025, reflejando el papel cada vez más relevante de la Ley de Segunda Oportunidad en el ámbito jurídico y social. Solo en dicho ejercicio destacan los siguientes aumentos:
- Primer trimestre: crecimiento del 37%.
- Segundo trimestre: incremento interanual del 18,9%.
- Tercer trimestre: el aumento alcanzó aproximadamente el 35,9%.
Estas cifras evidencian que no se trata de un fenómeno puntual, sino de una tendencia consolidada y generalizada en todo el territorio nacional, si bien con intensidades diferentes según la comunidad autónoma.

Diferencias territoriales relevantes del concurso de acreedores en 2025
El análisis regional confirma que el incremento de procedimientos concursales se extiende por toda España, destacando algunos territorios por su especial evolución:
- País Vasco: crecimiento del 31% en el tercer trimestre.
- Castilla-La Mancha: aumento interanual del 33,1%.
- Asturias: incremento del 24,1% en concursos totales, con un notable 42% en personas físicas.
En términos absolutos, las comunidades que registraron mayor volumen de concursos fueron: Cataluña, Madrid y Andalucía.

El particular como motor del crecimiento concursal
El verdadero impulso del incremento concursal proviene claramente de las personas físicas:
- Más del 85% de los concursos registrados corresponden a particulares.
- En determinados trimestres, los concursos de persona física han llegado a aumentar más del 40% interanual.
Este auge se vincula no solo a factores económicos, sino también al creciente conocimiento de la Ley de Segunda Oportunidad por parte de la ciudadanía y a la mejora progresiva en su aplicación.
Un instrumento cada vez más utilizado por particulares
La evolución de los concursos de acreedores muestra cómo, año tras año, un mayor número de personas físicas recurre a este procedimiento para exonerar sus deudas. Este incremento no solo responde a factores económicos, sino también a una mayor difusión y conocimiento de la Ley de Segunda Oportunidad entre la población.
Desde Atrea Abogados, observamos en la práctica diaria cómo cada vez más ciudadanos acuden a este mecanismo como solución real frente a situaciones de insolvencia, especialmente en contextos de sobreendeudamiento derivado de préstamos, tarjetas, créditos y microcréditos, avales, etc.
Consolidación tras la reforma del Texto Refundido de la Ley Concursal
La reforma introducida por la Ley 16/2022 ha contribuido a agilizar los procedimientos y facilitar el acceso a la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI). Como consecuencia, el incremento de concursos no solo refleja una mayor necesidad, sino también una mejora en la eficacia del sistema.
Debemos de tener presente el espíritu de la norma y atender al caso concreto para su valoración. Siempre debemos de ver y analizar este procedimiento, como una herramienta que posibilite aquellas personas que se encuentren en un estado de insolvencia, a operar de nuevo en el tráfico jurídico, fomentando la prosperidad de una económica activa, que permita volver a participar de ella, sin arrastrar las posibles consecuencias de una actividad que por cualquier causa le llevó a encontrarse en esta situación.
En este sentido, la Segunda Oportunidad se ha convertido en una vía jurídica consolidada, que permite a los deudores liberarse de sus deudas y reinsertarse en la economía formal.
Un cambio de paradigma en el tratamiento de la insolvencia
El crecimiento de estos procedimientos evidencia un cambio cultural en la percepción del endeudamiento. Cada vez más personas entienden que acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad no es un fracaso, sino una herramienta legal legítima para recuperar la estabilidad financiera.
Este cambio también se traduce en una mayor profesionalización del asesoramiento jurídico, siendo clave contar con despachos especializados que acompañen al cliente durante todo el proceso.
Katherin Pereira Gómez
Periodista – Atrea Abogados
